A pesar del frío y la lluvia, se reclamó Justicia por Axel Almeida en Mar del Plata

A pesar del frío y la lluvia, se reclamó Justicia por Axel Almeida en Mar del Plata

La familia de Axel Almeida y un puñado de organizaciones salieron a la calle este sábado en Mar del Plata para exigir justicia por el vigilador de 31 años que se suicidó en marzo tras meses de hostigamiento homofóbico en su trabajo. El frío y la lluvia no los detuvieron.

Fue un sábado gris, frío y con lluvia. Aun así, la familia de Axel Almeida llegó al Monumento frente a la Catedral de Mar del Plata junto a representantes de la Asociación Mundo Igualitario y la Asamblea Mostri Disidente, con banderas de la diversidad, carteles con la cara de Axel y una bandera que decía lo que todos sentían: «Justicia por Axel — Axel somos todos.» El acto fue breve, pero estuvo cargado de la presencia de quienes más lo necesitaban: los que lo conocieron y los que eligieron estar.

A pesar del frío y la lluvia, se reclamó Justicia por Axel Almeida en Mar del Plata
foto IG @mardelgay

Axel Almeida tenía 31 años y trabajaba como vigilador en el barrio privado Rumencó de Mar del Plata para la empresa Watchman Seguridad. Desde septiembre de 2025 soportó un hostigamiento sistemático por su orientación sexual: apodos, burlas, humillaciones cotidianas ante todo el personal. Reclamó a sus superiores en reiteradas oportunidades. Nadie intervino. El 5 de marzo de 2026 dejó cinco cartas nombrando a los responsables y se quitó la vida. Su última voluntad, según su madre Gabriela, fue una sola: ser escuchado y respetado.

La familia avanza judicialmente con una denuncia penal por instigación al suicidio. La causa se tramita en la UFI N°6 y los imputados están siendo notificados. Watchman Seguridad, que ignoró los reclamos de Axel mientras vivía, tardó más de un mes en emitir un comunicado y hoy busca desligarse de la causa. Varios compañeros de trabajo corroboran los hechos en privado, pero callan por miedo a perder el empleo.

«¿Dónde estaban hoy las organizaciones que dicen defender los derechos de la comunidad LGBTQ+ en Mar del Plata? Hoy pesaron más las ausencias que el silencio. Y eso debería preocuparnos a todos.»

Gian, en redes sociales tras la movilización

foto IG @mardelgay


Nota al 21/05/2026

Mar del Plata: habrá Marcha el 6/06 para exigir Justicia por Axel Almeida

Tenía 31 años, trabajaba como vigilador en un barrio privado de Mar del Plata y dejó cinco cartas que describen meses de hostigamiento por su orientación sexual. Su familia impulsa una denuncia penal por instigación al suicidio. Este viernes 6 de junio, a las 15 horas, una marcha pide justicia frente al Monumento en la Catedral.

El 5 de marzo de 2026, Axel Almeida escribió cinco cartas y se quitó la vida. En la primera explicó por qué: meses de hostigamiento constante en su trabajo, reclamos a los jefes que no sirvieron de nada, y una humillación que se había vuelto cotidiana. En cada una de las otras cuatro nombró a una persona distinta de la empresa a la que señalaba como responsable. Sus últimas palabras fueron directas: «Siempre me humillaron, siempre se reían de mí y todo por ser gay».

El caso

Axel trabajaba desde septiembre de 2025 como vigilador en el barrio privado Rumencó, sobre la avenida Jorge Newbery, para la empresa Watchman Seguridad. Un compañero lo bautizó «frutillita Almeida» y se burlaba de su sexualidad frente a todo el personal. El apodo se extendió entre vigiladores, supervisores y jefes de turno. En el cumpleaños de Axel, el 9 de diciembre, él mismo escribió por WhatsApp a un superior pidiendo que interviniera. El mensaje no surtió efecto.

Su madre, Gabriela, declaró que Axel presentó sus reclamos reiteradamente y que los superiores hicieron caso omiso. Watchman ni siquiera comunicó lo ocurrido internamente: los propios compañeros de Axel no sabían lo que había pasado. Más de un mes después, la empresa ofreció asistencia psicológica a la familia. Hoy busca una estrategia legal para desligarse de la denuncia. Un detalle que no debería serlo: al momento de morir, Axel recién había cobrado su salario, con el que su familia pagó el sepelio.

El abogado de la familia, Maximiliano Orsini, afirma que hay pruebas suficientes de instigación al suicidio y que existen testigos. La causa se tramita en la UFI N°6 como «averiguación de causales de muerte», pero la familia exige que la calificación cambie. Muchos compañeros de trabajo confirman la versión de Axel, pero callan por miedo a perder el empleo.

Lo que le pasó a Axel no es excepcional: es la forma más extrema de algo que ocurre todos los días. Un estudio de Grow Género y Trabajo publicado en 2025 muestra que nueve de cada diez personas LGBTINB+ reportan violencia psicológica en el trabajo: burlas, aislamientos, descalificaciones. Formas que se naturalizan y, por eso mismo, cuesta reconocer como violencia. «La homofobia tiene un costo», dice Mariano González King, de la ONG Grow. «Cuando una empresa no absorbe ese costo, lo pagan las personas.»

Durante 2025 se registró un crimen de odio contra personas LGBTINB+ cada 38 horas en Argentina, según el Observatorio Nacional de Crímenes de Odio LGBT+. Axel no murió en una esquina ni en un descampado: murió en su trabajo, después de pedir ayuda, después de que nadie respondiera. La hermana Romina lo resumió con precisión: «Mi hermano era una persona muy correcta y estas personas no se lo pueden llevar de arriba como si él no hubiera significado nada.»

Este viernes 6 de junio, a las 15 horas, la comunidad se moviliza en El Monumento frente a la Catedral, Mar del Plata, bajo la consigna #JusticiaPorAxel — Axel Somos Todos.


Nota al 10/04/2026

«Siempre me humillaron, todo por ser gay»: la historia de Axel Almeida, quien se mató por homo odio en su trabajo

Tenía 31 años, trabajaba en el barrio privado Rumencó de Mar del Plata y dejó cartas que describen meses de hostigamiento por su orientación sexual. Su familia impulsa una denuncia penal por instigación al suicidio contra la empresa y sus superiores.

El 5 de marzo de 2026, Axel Almeida, un vigilador de un barrio privado de Mar del Plata, se quitó la vida. En las cartas que dejó a su familia, describió meses de hostigamiento por su orientación sexual. Había sido contratado en septiembre de 2025 para trabajar en Rumencó, el barrio cerrado ubicado sobre la avenida Jorge Newbery, donde se desempeñaba como vigilante. La empresa empleadora es Watchman Seguridad (watchman.com.ar), una firma de seguridad privada con más de 30 años de trayectoria que opera en todo el país y que tiene presencia activa en barrios privados de Mar del Plata. Además de ese trabajo, Axel también era policía.

Un hostigamiento sistemático que nadie quiso ver

Según relató su hermana Romina, Axel nunca les había contado lo que vivía en el trabajo: le ponían apodos, le hablaban por detrás y le hacían pasar malos ratos a raíz de su orientación sexual. Las cartas y los chats que dejó revelan la crueldad cotidiana a la que era sometido. Un compañero lo apodaba «El Frutillita Almeida» frente a todo el personal y «hacía chistes fuera de lugar». En uno de los mensajes del grupo de WhatsApp de la empresa que la familia aportó como prueba, Axel escribió: «Yo no le falto el respeto a nadie ni me meto con nadie, hago mi horario y me voy. No sé por qué me molestan».

En sus últimas palabras fue aún más directo. «Era la burla de todo el personal, ya no soportaba más» y «Siempre me humillaron, siempre se reían de mí y todo por ser gay», son algunos de los desgarradores fragmentos de sus cartas de despedida. El joven apuntó a dos superiores como «culpables» de su muerte. De uno escribió que «nunca hizo nada» por cambiar su situación, y del otro: «Hasta él se reía de mí. Ahí tienen el resultado de su empatía».

Watchman Seguridad miró para otro lado

Su madre, Gabriela, declaró que Axel era «hostigado y discriminado» y que presentó sus reclamos a sus superiores, quienes «hicieron caso omiso». «Nadie prestó atención y siguieron hasta que mi hijo se quitó la vida», señaló. Los responsables de la empresa actuaron, según denunció la familia, «como si no hubiese pasado nada, como si la vida de mi hermano no valiese nada para ellos». Watchman tampoco comunicó lo ocurrido internamente: los propios compañeros de Axel no sabían lo que había pasado.

La familia reclama justicia

El abogado de la familia, Maximiliano Orsini, sostuvo que «hay pruebas más que suficientes de que fue una instigación al suicidio. Hay testigos del trabajo que escuchaban todo. Pidió ayuda a la empresa y nunca le hicieron caso». La madre confirmó que la demanda penal por instigación al suicidio contra los hombres señalados por Axel en las cartas ya fue presentada y que están siendo notificados. Muchos vigiladores confirman la versión de su hijo, pero no lo dicen públicamente por temor a perder su trabajo.

Foto: quedigital.com.ar

La causa se tramita en la UFI N°6 como «averiguación de causales de muerte», pero la familia pide que la calificación cambie a «instigación al suicidio». Los allegados de Axel se movilizaron frente a la entrada de Rumencó para que los residentes del barrio se enteraran de lo sucedido y supieran qué tipo de personas cuidan su bienestar.

@argay.ar Axel Almeida tenía 31 años y trabajaba como vigilador en el barrio privado Rumencó de Mar del Plata, empleado por la empresa @watchman.seguridad ♬ sonido original – ARGay punto AR

La hermana Romina también denunció que en redes sociales personas hostigan a la familia con burlas. Y cerró con una frase que resume el reclamo de todos: «Mi hermano era una persona muy correcta y estas personas no se lo pueden llevar de arriba como si él no hubiera significado nada». La madre lo dijo con toda claridad: «Que lo que no pudo lograr Axel lo logremos nosotros. Fue su última voluntad: ser escuchado y respetado».


Fuentes:

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